Con un clima de alegría, oración y profundo espíritu de discernimiento, la Provincia Redentorista Bolivia–Perú vivió una nueva Convivencia Vocacional Redentorista, realizada del 02 al 07 de febrero en la Casa de Formación San Alfonso, en el distrito del Rímac en Lima, Perú. El encuentro congregó a 28 jóvenes provenientes de las comunidades redentoristas de Piura Santuario, Los Algarrobos, Santa Clara, Chincha Baja y Arequipa, quienes respondieron con generosidad a la invitación de profundizar en el llamado de Cristo en sus vidas.
Durante seis días, la casa de formación se convirtió en un verdadero espacio de encuentro con Dios y con los hermanos. La convivencia estuvo acompañada por los padres Víctor Espinoza Gil, C.Ss.R., promotor vocacional de la Provincia Bolivia–Perú, junto a los padres Ronald Véliz García, C.Ss.R., y Alex Águila Cruz, C.Ss.R., quienes guiaron a los jóvenes en un itinerario marcado por la oración comunitaria, la celebración de la Eucaristía, la formación, el acompañamiento personal y la vida fraterna.
Cada jornada fue una oportunidad para el silencio interior, la reflexión y el encuentro sincero con la voz de Dios. Inspirados por el ejemplo de San Alfonso María de Ligorio, fundador de la Congregación, y por el testimonio vivo de los misioneros redentoristas, los participantes pudieron profundizar en el sentido de la vocación cristiana y misionera, descubriendo que el llamado del Señor sigue siendo actual, cercano y concreto.
El proceso vivido permitió a los jóvenes fortalecer su fe, crecer en la escucha interior y abrir el corazón a la disponibilidad radical del Evangelio, recordando aquellas palabras que siguen marcando toda vocación auténtica: “Y dejándolo todo, lo siguieron” (Mt 4,22).
Un fruto concreto: nuevas respuestas al llamado
Como fruto de este camino de discernimiento, siete jóvenes fueron admitidos para iniciar su proceso formativo en la etapa del Aspirantado, dando así un paso significativo en su respuesta vocacional e integrándose de manera más directa a la familia redentorista. Este acontecimiento es motivo de profunda gratitud y esperanza para la Provincia Bolivia–Perú, que ve en estas nuevas vocaciones un signo vivo de la acción del Espíritu Santo en la Iglesia.
La Provincia expresó su agradecimiento a cada uno de los jóvenes participantes por su apertura y generosidad, así como a sus familias y comunidades de origen, que acompañan con fe este proceso. De manera especial, los nuevos aspirantes fueron encomendados a la intercesión de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, para que los guíe, proteja y fortalezca en su camino de seguimiento a Cristo Redentor.
Una Iglesia que sigue llamando
La Convivencia Vocacional Redentorista 2026 se convierte así en un signo claro de esperanza para la misión: Dios sigue llamando, y los jóvenes siguen respondiendo. La Congregación del Santísimo Redentor continúa confiando en la acción del Espíritu Santo, que despierta en los corazones el deseo de entregar la vida al servicio del Evangelio, llevando la abundante redención a todos, especialmente a los más pobres y abandonados.
Una experiencia que no solo marcó a quienes participaron, sino que fortalece a toda la Familia Redentorista en su misión de anunciar, con alegría y fidelidad, que el Señor sigue pasando… y sigue llamando.




