Con el compromiso de discernir los signos de los tiempos desde el carisma redentorista, continuamos con la VI Semana Alfonsiana – Semana de Reflexión Teológica 2025, bajo el tema central: “La teología moral cristiana y las nuevas tecnologías”. El segundo día de esta jornada teológica estuvo marcado por una profunda exposición del P. Martín Carbajo Núñez, quien abordó el tema: “Ética y privacidad familiar en la era de la inteligencia artificial”.
Frente a una sociedad marcada por la hiperconectividad y la expansión vertiginosa de la inteligencia artificial (IA), el expositor puso en evidencia los desafíos éticos que surgen en torno a la intimidad del ser humano, especialmente en el entorno familiar.
La privacidad bajo amenaza
El P. Martín inició su intervención subrayando cómo, en el entorno digital actual, todo se expone, todo se convierte en espectáculo, y cada persona puede transformarse en objeto de observación y consumo. “La comunicación digital quiere mostrarlo todo —afirmó—, y esa sobreexposición mina nuestra capacidad de preservar la intimidad”.
En este contexto, la comercialización de datos personales se ha convertido en una de las industrias más lucrativas del mundo. El hogar; antes refugio de lo privado, se ve ahora invadido por dispositivos inteligentes y aplicaciones que recolectan, procesan y almacenan información sobre los miembros de la familia.
Familia e infancia: en la mira de los algoritmos
Uno de los puntos centrales de la ponencia fue la vulnerabilidad de los menores ante los sistemas de inteligencia artificial integrados en plataformas educativas, recreativas o de control parental. “Los algoritmos diseñan dinámicas de recompensa que fomentan el consumo constante, generando dependencia desde edades tempranas”, explicó el P. Martín.
Además, alertó sobre los riesgos de aplicaciones que permiten la generación de contenido ficticio con fines extorsivos, incluyendo imágenes o narrativas sexualizadas. “Necesitamos un enfoque urgente de protección integral de la infancia, que incluya no solo herramientas legales, sino también formación en valores y criterios éticos desde la familia”.
La urgencia de una respuesta ética y cristiana
La disertación también llamó la atención sobre la necesidad de protocolos rigurosos para el manejo de datos, con auditorías y sanciones ejemplares ante vulneraciones de la privacidad. “La curiosidad sobre la vida privada, cuando se vuelve malsana, se convierte en una amenaza directa contra la dignidad humana y su libertad”, puntualizó el ponente.
Desde la perspectiva de la teología moral cristiana, se exhortó a rehumanizar los procesos tecnológicos, fomentar una conciencia crítica sobre el uso de la información y promover una cultura digital donde la intimidad sea valorada como un bien necesario para el desarrollo integral de la persona.
Una mirada redentorista para nuestra misión hoy
Como hijos de San Alfonso, estamos llamados a anunciar la Buena Nueva también en medio de un mundo digital. En este segundo día de la Semana Alfonsiana, se nos recuerda que evangelizar en la era de la inteligencia artificial no solo es posible, sino urgente. Defender la privacidad, especialmente de los más vulnerables, es una forma concreta de vivir la opción preferencial por los pobres y abandonados.
Que este tiempo de reflexión fortalezca nuestra conciencia ética, nos impulse a una formación continua y nos ayude a discernir con claridad el camino para acompañar, proteger y humanizar el mundo digital desde la luz del Evangelio.






