Piura, Perú – 2 de agosto de 2025. En una solemne y emotiva celebración eucarística, la comunidad redentorista y los fieles de la Parroquia San Pedro y San Pablo de los Algarrobos fueron testigos de un momento de gracia: la ordenación diaconal de Ronald Agapito Bolívar Aparicio, misionero redentorista, quien recibió el sagrado orden por la imposición de manos de Monseñor Francisco Castro, obispo auxiliar de Trujillo.
La ceremonia congregó a numerosos fieles, religiosos, familiares y amigos que, entre cantos, oraciones y símbolos litúrgicos, acompañaron este paso decisivo en la vida de Ronald, marcada por la entrega total a Dios y al servicio del pueblo.
Un ministerio al servicio del Evangelio y la caridad
Durante la homilía, el obispo recordó el profundo significado del ministerio diaconal en la Iglesia, subrayando que el diácono es “imagen viva del Cristo servidor”. En sus palabras, exhortó al nuevo diácono a vivir su vocación con fidelidad y humildad: “Ronald Agapito se consagra hoy para anunciar el Evangelio, servir en la caridad y colaborar en la liturgia. Que su vida sea testimonio de entrega generosa”.
Un camino de vocación redentorista
Como misionero redentorista, Ronald ha transitado un camino de formación, discernimiento y misión, inspirado en el carisma de san Alfonso María de Ligorio. Su ordenación diaconal representa un paso firme hacia el sacerdocio, asumido con madurez, responsabilidad y entusiasmo misionero. Su “sí” es expresión de una fe encarnada en el servicio a los más pobres y abandonados, como lo soñó nuestro fundador.
La comunidad celebra con alegría
Al finalizar la celebración, los asistentes expresaron su gozo con cantos, danzas y abrazos fraternos. La comunidad parroquial, los grupos pastorales y sus familiares se unieron en una sola voz de gratitud y esperanza. La ordenación de Ronald es motivo de fiesta para la Provincia Bolivia Perú, testimonio vivo de que Dios sigue llamando a jóvenes dispuestos a entregar su vida por el Evangelio.
Una reflexión para nuestra Iglesia
La ordenación de Ronald Agapito Bolívar es un signo claro de la vitalidad de nuestra vocación redentorista y del compromiso de la Iglesia con el anuncio del Reino en los márgenes de la sociedad. En un mundo sediento de esperanza, hombres como Ronald nos recuerdan que el amor de Dios sigue encarnándose en quienes dicen “sí” con generosidad. Que este nuevo ministerio sea luz y fuerza para nuestros hermanos, y un renovado impulso para seguir siendo testigos del Redentor en lo social, lo espiritual y lo humano.




